Un día comentas que el trabajo te tiene cansada y que te encantaría poder trabajar menos, de repente te encuentras con que en tu oficina están reduciendo personal y tu cargo ya no es necesario para la empresa. Acabas de ser despedida por primera vez.
Muchas de las personas que pierden su trabajo se sienten desconcertadas, a la deriva, como si se quedarán sin el piso por donde caminan. Y es que dependiendo de las diferentes indemnizaciones, si es que se tienen, el quedar sin trabajo -entre muchas otras cosas- significa que hay una gran posibilidad de tener problemas para poder pagar las cuentas.
Además de lo anterior, las personas que repentinamente quedan cesantes, se ponen ansiosas, les cuesta entender la situación y su autoestima es fuertemente afectada, lo que las puede llevar a caer en una depresión o recurrir al alcohol o las drogas para sentirse momentáneamente mejor.
Al ser despedido se pasa por distintas etapas; al comienzo puede sentirse desvalorizada y negar la situación menoscabando el trabajo anterior diciendo “en realidad ese trabajo no me gustaba” o “era un muy mal ambiente de trabajo buscaré un trabajo mejor”. Luego, acepta la situación y adopta una actitud activa para la búsqueda de trabajo, manda currículums a distintas empresas, lee el diario en busca de nuevas ofertas laborales y empieza a llamar a sus contactos más cercanos. Pero al tiempo, puede ser que se de cuenta que no ha tenido éxito o que los procesos de selección son lentos y empieza a angustiarse.
Para evitar caer en una depresión es importante que la persona se mantenga activa, defina una rutina y cosas concretas que hacer para buscar trabajo, por ejemplo, levantase y leer el diario para marcar los avisos a los que podría postular, meterse a las bolsas de trabajo, mandar CV a las distintas empresas donde le gustaría trabajar y comunicarse con sus redes de contactos.
En lo posible, es bueno poder tomarse unos días de descanso antes de buscar trabajo para poder aceptar la situación, realizar una autoevaluación en relación a su trabajo anterior y definir qué es lo que se quiere para futuro. Es importante pensar en las cosas que se hicieron bien y las que se podrían haber hecho de manera diferente, en las fortalezas y áreas de mejorías; esto ayudará a incrementar el desempeño a futuro y a buscar un trabajo acorde a las cualidades de cada uno.
En relación a las entrevistas laborales, es fundamental lograr que se centren en los aspectos positivos, principales responsabilidades y logros del postulante, para que así pueda demostrar cuáles son sus competencias para el cargo y por qué podría ser el mejor candidato.
Es importante dejar atrás la rabia con el o los ex jefes o malos ratos que fueron parte durante de ese último tiempo para así comenzar esta nueva etapa renovados y con optimismo.
Fuente: Nicole Haeussler, sicóloga Senior De La Sotta Consultores





Me parece muy interesante que se escriba sobre la repentina cesantía. Yo estaba trabajando feliz, haciendo las cosas bien… recibiendo incluso felicitaciones por mi trabajo y un día me llamó mi jefe y me dijo que fuera a su oficina-yo jamás imaginándome para qué sería- fui y me dijo “cierra la puerta”… OK, dije yo, qué pasó, pero sinceramente sin imaginarme qué era.
Pues bien, me dice Mai lamentablemente no sigues con nosotros debido a necesidades de la empresa. Se podrán imaginar mi cara, es como si me hubieran tirado un vaso lleno de hielo en la cara, mi primera reacción fue llorar, me dio muchísima pena. como que me dolió el corazón.
Estuve un día con mucha pena, lloré y todo, pero después entendí que me había dado pena porque me había encariñado con la gente.
Tuve la suerte de demorarme una semana en conseguir una muchísimo mejor pega que en la que estaba.
Consejo: no se queden sentadas lamentándose, con la cabeza bien arriba, con la mejor disposición a buscar con todas las ganas.
Todo tiene solución!
Nunca me han despedido, pero siempre trato de andar con actitud positiva en la vida. Lo mejor es pensar que no es el fin del mundo. Sé que a veces hay mujeres que tienen que mantener a sus familias y el verse enfrentadas a la pérdida de trabajo puede ser muy frustrante y terrorífico, pero creo que tomando una actitud positiva la búsqueda puede ser menos terrible.
Ánimo para las que están viviendo esa etapa, que todo les va a salir bien
Hola:e
les felicito por el articulo, es el primero que leo en este sitio.
El tema me toca de forma directa, llevo casi 6 meses buscando trabajo, incontables entrevistas y aún nada. He pasado por las etapas antes descritas y debo reconocer que ahora estoy en el período de desazón y cansancio mental por ver que las cosas no resultan…tod@s me dice que tenga ánimo, que ya pronto saldrá algo, pero al ver que los días pasan, tus ahorros se van, se acerca fin de año, un sentimiento de angustia empiza a apoderarse de una.
Pero como dicen, la fe es lo último que se pierde, sólo debo seguir buscando, llenarme de vibra positiva, pues pronto esto lo veré como una etapa más que logré superar con éxito
Un abrazo
Gloria
holas..les vuelvo a escribir casi 1 año despues..trabajando!, feliz, pq en un area qué cue nunca habia trabajado y al cual llegué por casualidad…de hecho es hasta fin de mes, con posibilidad de alargue por 1 mes más..pero con la tranquilidad de que estoy aprendiendo mucho cada día, de escuchar buenos comentarios de mis jefes hacia mi trabajo y sobretodo que con el sueldo obtenido he podido pagar antiguas deudas que mantenia
Asi que consejo para las que buscan trabajo, a no perder nunca la fe!, actitud positiva al 100%, rodearse de gente que te apoye..y hacer trabajos pequeños (fines de semana, reemplazos, voluntariados, etc) que te permitan mantenerte activa..al momento de las entrevistas y/o empezar en algún lugar nuevo ayuda mucho
Saludos