Isabel Molina es una mujer que solo puedo describir como “chorísima”, estudió psicopedagogía y hoy trabaja como asesora de imagen, de modas, de vestuario o como sea que le queramos decir. Ella describe su entrada al mundo de la moda como “patuda”, con ganas y seguridad… “uno tiene que buscar las oportunidades, hay que tener las ganas e iniciativa, hay que hacer que las cosas sucedan”, asegura.
Lo que ella hace es enseñarnos a elegir lo que nos queda bien para nuestro cuerpo, personalidad y para la situación. “Lo que hago es encontrar un estilo propio que vaya de acuerdo con la identidad de cada mujer y apoyar la feminidad de ella”, comenta Molina.
Físicamente, Isabel, es una mujer que tiene desplante para regalar, se presenta con unos jeans que le quedan a medida, sudadera blanca con un chalequito que pasa casi desapercibido. Sobre todo esto, una chaqueta con chiporro y una cartera cruzada al hombro. Todo se combina a la perfección con unos botines con suela de sueco color caramelo.
Cada cosa que tiene puesta es bonita, pero nada de precios estrafalarios ni de hechuras inalcanzables; ella simplemente sabe cómo usarlas y, lo más importante, sabe que se ve única, linda y cercana. De hecho, reconoce que busca proyectarse como alguien “femenina, con estilo y buena onda”.
Parte del trabajo de Isabel es enseñarle a mujeres como nosotras qué ponerse y cuándo ponérselo, para así evitar lo que suele suceder en algunas ocasiones, como llegar al trabajo vestida como si fuéramos a una fiesta o, simplemente, usar una polera que no es para nuestra contextura física; típicos errores de inexperiencia.
El ser asesora de imagen también implica saber qué imagen es la que uno como persona quiere proyectar, “evalúo la armonía integral de la persona, su ropa, su peinado y maquillaje, pero sobre todo su actitud. La moda es un reflejo de nuestra identidad, de nuestros estados de ánimo, que nos ayuda a mostrar nuestros sentimientos”, explica Molina.
Esta profesión pareciera ser el sueño de miles, poder trabajar ayudando a otros a encontrar su identidad y estar todo el día reconociendo nuevas tendencias, tiendas y ropa, es algo que muchas mujeres envidiarían. Y sin duda, Isabel se siente afortunada al respecto “me siento plena, tranquila, obviamente feliz, estoy motivada y con mucha energía. Esto influye, ya que si uno está feliz lo proyecta con la familia, la pareja y amigos”.
Muchas veces creemos que la imagen debe, simplemente, ir acorde al lugar y a la moda, y algo de verdad hay en eso, pero sin duda lo más importante es entender que la ropa entrega las claves de nuestra identidad, de quiénes somos y cómo nos sentimos. Por lo mismo, como en muchas otras cosas, lo primero que debes pensar antes de elegir tu “estilo” es qué es lo que quieres reflejar, quién eres y cómo te gustaría que te vieran (nada fácil, ¿verdad?). Eso sí, evitando caer en vestirte como si estuvieras disfrazada, como si fueras otra.
Ahora bien, si tienes algunas dudas, te sientes perdida o quieres lograr un estilo más “pro”, no dudes en pedir ayuda a un especialista, su experiencia te ahorrará tiempo y evitarás malas pasadas.
Colaboración periodística: Fernanda Millas





Me gustaría contactar a Isabel Molina, donde la ubico?
gracias
Hola
Tambien me gustaria saber como puedo ubicar a Isabel Molina.
Gracias