Ser hija, amiga, sobrina o hasta conocida de, puede resultar muy beneficioso al momento de buscar trabajo. Y, aunque en algunos casos los llamados “pitutos” son muy mal vistos, el hecho de ser conocido por alguien dentro de una empresa puede simplemente agregar información adicional del postulante para los reclutadores de personal.
Sin embargo, en algunos casos el hecho de que una persona sea recomendada para un trabajo puede coincidir con su buen desempeño laboral, pero en otros, el uso más directo de contactos y las inadecuadas habilidades profesionales pueden hacer que los “colegas” tengan que asumir parte de las responsabilidades del reciente “pituto”.
Asimismo, las oportunidades de todos los postulantes disminuyen cuando un conocido llega al lugar, lo que genera aún más molestias en quienes no cuentan con los mismos beneficios y son igualmente o incluso más aptos para el cargo.
La socióloga de la empresa de investigación de mercado Kronos, Rocío Miranda, asegura que los “pitutos” son muy mal visto en los chilenos, sobre todo por aquellos que pertenecen a la clase media y más baja de nuestro país. “Siempre puedes escuchar comentarios como “a pero entró por pituto” invalidando las capacidades que pueda tener la persona”, explica la profesional.
Por el contrario, en el grupo socio económico más alto esta realidad es algo más usual y mejor visto, pues refleja un tipo de apoyo a amigos, familiares o cercanos. Además, el hecho de que una persona sea recomendada puede significar que es confiable, lo que es muy valorado por las empresas.
Para la profesional, los “pitutos” no son esenciales para surgir laboralmente en este país, sino que más bien hay un tema de esfuerzo personal y de perseverancia. Pero considera que “es claro que estos te ayudan bastante, son oportunidades que se te presentan y si lo ves como una ‘ayuda’ bienvenido sea”.
Por lo general, esta práctica es más usada en la búsqueda del primer trabajo, en rubros laborales más saturados y menos alcanzables, como son el caso de periodismo, psicología u otras carreras. Y si bien permiten acceder a un puesto más fácilmente, en la mayoría de los casos no aseguran la permanencia en el cargo, por lo que se deben demostrar las mismas o mejores habilidades que el resto del equipo durante el año.
Fuente: Socióloga de Kronos Investigación de Mercado, Rocío Miranda. Analista de estudios cualitativos.