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EXPO Cursos en el Exterior

EXPO Cursos en el Exterior

Es cada vez más común ver que estudiantes chilenos se deciden a viajar a Nueva Zelanda para aprender inglés y dispuestos a vivir una experiencia de vida antes de ingresar al mundo laboral. Asimismo, podemos ver cómo aumenta el número de trabajadores jóvenes que ganan becas para estudiar en Inglaterra, Estados Unidos o España, un MBA, máster, doctorados u otros.

Y es que las experiencias, contactos y aprendizajes que se pueden llegar a adquirir en el exterior son muy beneficiosas para la carrera laboral y también para uno mismo.

Esta es una realidad que tienen muy presente diferentes universidades e institutos, los que llegan de todo el mundo para exponer sus ofertas de cursos de idiomas, pregrados, postgrados y MBA para estudiar en el extranjero durante este fin de semana.

Tendrás muchas alternativas para elegir, como cursos de inglés y otros idiomas, enseñanza secundaria, cursos universitarios, cursos de especialización, MBA, prácticas profesionales y trabajo remunerado en el exterior.

Así, países como Estados Unidos, Canadá, Holanda, Francia, España y Australia se presentan en el Hotel Crowne Plaza  para que miles de estudiantes puedan ver las diferentes alternativas académicas.

Y ¡ojo! Según dice en la página oficial, es muy común que las instituciones ofrezcan interesantes descuentos para los cursos confirmados durante la EXPO.

Feria: EXPO Cursos en el Exterior

Fecha: 2 y 3 de abril

Horario: entre las 14:00 y las 19:00 horas

Lugar: Hotel Crowne Plaza (Alameda 136)

Valor: la entrada es gratuita (con previa inscripción)

Inscripción: sitio Cursos en el Exterior/Chile


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¿Estrés post vacaciones?

¿Estrés post vacaciones?

Volver a trabajar o a estudiar después de las vacaciones puede ser algo a lo que muchas personas no se quieran enfrentar, pudiendo incluso desarrollar un estrés postvacacional. El rechazo a volver a la rutina habitual luego de esta pausa puede producir irritabilidad, cansancio, ansiedad e insomnio, entre muchos otros síntomas.

La planificación es la clave…

Ordenar y planificar la vuelta al trabajo puede disminuir y evitar perder el descanso ganado en las vacaciones. Asimismo se debería tratar de evitar agendar reuniones tediosas o que involucren gran preparación y estrés.

La calma y resolver las tareas pendientes de forma paulatina, son otros consejos que los expertos aseguran permiten volver a la rutina con un menor impacto anímico.

Otra buena medida, es regresar algunos días antes y así volver al ritmo habitual de manera menos acelerada, retomando las funciones cotidianas como ir de compras u ordenar la casa. Esto te permitirá adaptarte nuevamente a los horarios y obligaciones de manera paulatina.

Un punto importante recomendable de considerar, es que debido a que los gastos económicos que pueden aumentar con las vacaciones y con el inicio del año, el estrés posterior podría aumentar aún más. Por lo mismo, lo mejor es definir previamente un presupuesto estimado para gastar o bien, determinar y planificar el pago y vuelta al equilibrio del presupuesto habitual.

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Rumores de oficina: ¡cuidado!

Rumores de oficina: ¡cuidado!

Partí en esta empresa porque me parecía un entretenido lugar para hacer mi práctica. El equipo de trabajo estaba compuesto de muchas personas jóvenes y de personalidad extrovertida. Las mujeres eran un poco celosas al principio, pero apenas vieron que yo era bajo perfil me aceptaron sin problemas. Los hombres, en cambio, se notaba que recibían muy bien al sexo opuesto y eran bastante piroperos y divertidos a la vez.

Los jefes me parecieron imponentes y sentí que en esa empresa se hacían las cosas bien. Poco a poco noté la cercanía entre gerentes y empleados, parecían ser todos grandes amigos y se generaba un ambiente único.

Los primeros días me mostré callada, pero segura, tratando de entender las personalidades de todos. Ya pasado el tiempo, le aseguraba a mi pareja que esta era una increíble empresa, que me veía casi de gerenta más adelante y con posibilidades de realizarme en diferentes áreas. Asimismo, le contaba del ambiente único del lugar.

Él, como siempre, me bajó las revoluciones y me advirtió que, sobre todo en el trabajo, había que mantener una cierta distancia, al menos hasta entender la real dinámica de la empresa.

Y él qué sabe, me dije, siempre tan desconfiado (aunque contaba con mayor experiencia laboral), seguro si estuviera donde yo estoy hablaría distinto.

Pasó el tiempo y comencé a escuchar los primeros rumores… todos contra una de las jefas: que era de temer, que había que tener cuidado porque era muy traicionera y mentirosa y no olvidar sus celos (los que debo reconocer si se le notaban demasiado).

En una primera etapa, intenté mantenerme al margen y ni me pude dar cuenta cuando yo era la primera en hablar mal de ella.

Por supuesto, la segunda fase de pelambre fueron los dueños de todo: que nunca le habían trabajado un peso a nadie, que eran unos playboy, que hacían las cosas mal y que explotaban a todos.

En contraposición, una de las mujeres, por no decir la única, de la directiva de la empresa se comenzaba a perfilar como la gran maestra, la sensible, la madre y compañera… y yo comencé a sentirla así. Pero no pasaron más de tres semanas cuando nos contaba que se iba de la empresa por un despido injustificado (que luego de un tiempo entendí no había sido tan así).

Por supuesto su salida, bastante escandalosa, sembró en todo el personal la desconfianza y odio por los jefes.

La primera jefa, que mencioné fue con la que me inicié en el pelambre laboral, asumió el cargo de esta supuesta maestra a quien despedían de la manera más injusta e indigna.

Imaginarán el aumento de los rumores, las caras largas y la semillita del odio que los colegas más cobardes imponían en los pajaritos nuevos como yo.

Pasó el tiempo y todas las mujeres decidimos juntarnos con esta ex jefa, para apoyarla y no perder el contacto. Ella, cuan víctima, comenzaba su cruzada en contra de toda la directiva de la empresa, pero, sin duda, su foco iba más en torno a la “mala jefa” que quedaba en su lugar.

Después de que ahora hablar era sinónimo de pelar a quien se mostrara “diferente” y de asumir cada comentario como propio, mi calidad de vida en el trabajo disminuía considerablemente.

Entonces no me quedó más que renunciar porque, me salté esta parte, pero la gran maestra laboral nos había ofrecido ayuda para partir nuestra propia empresa, independizarnos, a mí y otros pajaritos nuevos, siempre bajo su alero.

Mi salida fue bastante confrontacional, estaba dispuesta a poner a la jefa mala en su lugar, por todos esos años que colegas cobardes y cínicos me aseguraban los había esclavizado.

En resumen, y para no alargarme más, la cosa de independizarnos no era exactamente como nos lo había planteado aquella guía laboral y la otra jefa no era tan mala como la pintaban, al menos no lo fue conmigo (sin duda tenía varios problemas sociales, pero eran completamente soportables).

Aquellos colegas que izaban la bandera conmigo y mi cruzada por decir las cosas como son o como ellos me aseguraban que eran, al mínimo indicio de problema se convertían en los mejores amigos de todos.

Como bien me dijo mi pareja, en la vida nadie es tan bueno, ni malo. Si pareciera que así es, desconfía. Además, el hacerme tan supuestamente cercana a todos se convirtió en un problema, ya que yo ya no sabía cómo evitar caer en los pelambres y en la actitud cínica y doble estándar.

Si me volviera a pasar, simplemente, me daría media vuelta, sonreiría y seguiría trabajando. De invitarme a todos los carretes laborales, solo iría a los formales o simplemente hasta tomarme un trago y retirarme temprano a la vida normal.

Y de sentir que encuentro a un maestro laboral de quien aprenderlo todo, me limitaría a ver su actitud con todos y con todo, en vez de solo escuchar sus palabras. Desconfiaría de las apariencias hasta constatar que son reales, evitando admirar a quienes dicen en voz alta sus mayores virtudes y enjuician a otros sin medir consecuencias. De renunciar, lo haría lo menos bulladamente posible. Y, por supuesto, nunca más me vería envuelta en el pelambre laboral (espero).

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Salir del colegio ¿Y ahora qué?

Salir del colegio ¿Y ahora qué?

Algunos jóvenes tienen clarísimo qué quieren estudiar, pero otros no. En muchos casos, la desorientación vocacional da cuenta de un déficit en el proceso de la elaboración de la identidad, tarea fundamental de la adolescencia.

Es frecuente que los adolescentes consulten por que no saben qué carrera escoger y los padres se angustian mucho, sintiendo que puede ser algo muy complicado e incluso peligroso que su hijo “pierda un año”.

Ese “perder”, visto de otra manera, puede constituir una inversión, un período dedicado a conocerse más, un tiempo para que el joven adquiera mayor madurez y se haga cargo de qué quiere para su vida. Lo óptimo en este caso es que tanto los padres, como los hijos, puedan tolerar la incertidumbre de no saber, teniendo la confianza de que las respuestas poco a poco llegarán.

Es fundamental que los jóvenes tengan un plan y se planteen una rutina beneficiosa para ellos: se comprometan a levantarse temprano, ir al preuniversitario, tomar un curso o taller de algo que les interese, se inscriban en un gimnasio y/o consigan un trabajo temporal. Otras alternativas a considerar, son el bachillerato y el college, que también pueden ser una buena opción.

Por otra parte, es importante que los adultos no proyectemos nuestras angustias, frustraciones, anhelos o proyectos inconclusos en los hijos. No es raro ver a hijos presionados para que estudien determinada carrera, porque el papá o la mamá no pudieron hacerlo o papás que están muy angustiados y necesitan que los hijos decidan su profesión pronto para ellos estar tranquilos.

En estos casos los papás se están mirando a sí mismos, de manera narcisista, sin ver las necesidades individuales, gustos y capacidades de sus hijos. Es necesario respetar los procesos y evitar que los hijos acarreen mochilas que nos les corresponden.

Hay que revisar las emociones que nos genera, el hecho de que los hijos se demoren o les cueste tomar decisiones, porque tal vez van a requerir de tiempo y no les será posible pasar directo del colegio a la universidad.

Si el adolescente no ha podido configurar su identidad y se conoce poco, entonces le resulta muy difícil tomar una decisión creativa desde adentro, como algo original de sí mismo. Para saber qué le gusta es necesaria una adecuada conexión emocional y cognitiva, que posibilite el encuentro con lo más genuino. Esta distinción es necesaria para poder percibir los propios intereses y de ahí la vocación o especial motivación por una determinada área.

A veces los adolescentes no se deciden porque tienen otras aprensiones, que no se relacionan necesariamente con su vocación, por ejemplo, el temor de enfrentarse a nuevas exigencias y todos los cambios que involucra el llegar a la universidad.

Puede ser de gran utilidad recibir ayuda psicológica, para que el adolescente se vaya entendiendo y reconozca sus distintos aspectos, pueda diferenciarse de los padres y los compañeros de grupo, para realizar elecciones más propias, despejar angustias que pueden paralizar y entorpecer el paso de la etapa escolar a la de enseñanza superior. Asimismo, los padres pueden necesitar de una mano para entender el complejo mundo que están viviendo sus hijos.

Fuente: Viviana Sosman, conferencista y sicóloga acreditada

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La hora de la práctica profesional

La hora de la práctica profesional

El verano es uno de los mejores momentos para iniciar la práctica profesional que muchas carreras exigen. Esto se debe a que los estudiantes terminan las clases y las oficinas necesitan de más personal. Así se demuestra, ya que las ofertas crecen hasta 8 veces más en esta época. Esto se explica por el hecho de que muchos trabajadores estables salen de vacaciones y dejan sus puestos vacantes, necesitando gente que los reemplace.

Por parte de los estudiantes, ya son más de 300 mil los que demandan una práctica y que han inscrito sus currículums en las bolsas de trabajo de sus propias universidades o en Trabajando.com directamente.

Pero, ¿cómo evalúan los jóvenes la práctica profesional?

Según una encuesta realizada por Trabajando.com a más de 6 mil personas, más de la mitad de los encuestados (55%) cree que la práctica es una forma de aprender y ganar experiencia, por lo tanto, hay que sacarle el máximo provecho. Mientras un 20% afirma que este es simplemente un trámite para poder titularse.

Sin embargo, hay quienes que consideran que esta exigencia académica es un gran acercamiento al mundo laboral (19%) y otros que es el primer paso para la posterior contratación (14%).

En muchos casos, cuando los alumnos son responsables y le sacan provecho al asunto, existen estudios que demuestran que un 60% de las personas que realizan su práctica en una empresa, se quedan trabajando en estas mismas.

Por esta razón, los estudiantes deben considerar que su desempeño es siempre evaluado y que por mucho que hayan varias empresas que tengan muchas ganas de enseñarles, es importante que sean proactivos, que tengan buena disposición, que traten de asumir la mayor cantidad de responsabilidades e incorporarse al equipo de trabajo para aprender de aquellos que tienen más experiencia.

Asimismo, deben cumplir con lo que la cultura de la organización le exige a sus empleados regulares y así cuidar su imagen personal, su vestimenta y lenguaje, entre otras cosas.

Lo mejor es entender esta exigencia como un proceso al que se le puede sacar mucho provecho, por lo mismo, es importante que, al momento de elegir esta práctica, se  piense en qué área o rubro se quiere para partir la vida laboral.

Fuente: Trabajando.com

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Desorientación vocacional

Desorientación vocacional

¿Por qué a algunos jóvenes les cuesta tanto conectarse con lo que quieren estudiar y tienen tanto miedo de entrar a la universidad?

Dar la PSU y luego entrar a la universidad es un hito que tiene que ver con pasar a otra etapa. Es importante entender que cuando los adolescentes tienen que pasar del colegio a la universidad están en un proceso de duelo, ya que, necesariamente, siempre que ganas algo pierdes otra cosa. Se es menos niño y se adquieren otras responsabilidades.

En general, esta travesía es una etapa de mucha angustia. Muchas veces los bajos rendimientos en la PSU tienen que ver con la resistencia del joven de pasar a un período distinto de la vida. Puede darse que inconscientemente no quiera dar una buena PSU para no entrar a la universidad, ya que esta es sinónimo del mundo adulto.

Este temor se ve agudizado debido a que muchos colegiales idealizan mucho la universidad y, por otro lado, sienten una presión enorme por ser exitosos.

La aprensión de pasar a una nueva etapa no se limita a la PSU, también se registran altos niveles de repitencia en tercero y cuarto medio, así como en el último año de universidad.

La presión desmedida de los padres y la rebeldía natural de la edad frente a ellos también implica, en muchos casos, que los adolescentes se auto boicoteen y les vaya mal en la PSU o en la carrera. Puede, además, ser una forma autodestructiva para mostrar rabia e independencia de los padres, una mala forma de llamar la atención.

Bancarse la incertidumbre hace todo aún más estresante. Porque hay quienes tienen clarísimo qué quieren estudiar, pero otros no. Lo óptimo en este caso es que el joven transite junto a sus padres el camino de no saber, ojalá teniendo la confianza de que las respuestas poco a poco llegarán.

He recibido a chicos desesperados porque no se deciden por una carrera y los padres reclaman que cómo el hijo va a “perder un año”. Ese “perder” debe ser visto como una inversión, un tiempo dedicado a conocerse más; un tiempo para que el joven se haga cargo de qué quiere para su vida.

En muchos casos, la desorientación vocacional es un síntoma que tiene relación con un déficit en el proceso de la elaboración de la identidad; tarea fundamental a desarrollar durante la adolescencia.

Si el adolescente no se conoce, le resulta muy difícil tomar una decisión creativa desde adentro, como algo original de si mismo. Es necesaria una conexión emocional, que posibilite el encuentro con lo más genuino y la distensión necesaria para poder percibir los propios intereses y, de ahí, la vocación o la especial motivación por un área, que son alternativas que se están presentando hoy en las universidades.

Puede ser de gran utilidad realizar un trabajo psicoterapéutico para que el adolescente se vaya entendiendo y reconozca sus distintos aspectos, pudiendo diferenciarse de los padres y los compañeros de grupo para realizar elecciones más propias.

Es importante que los adultos no proyecten sus frustraciones en sus hijos. No es raro ver a hijos presionados para que estudien determinada carrera, porque el papá o la mamá no pudieron hacerlo. En estos casos los papás se están mirando a ellos mismos, de manera narcisista, sin ver las necesidades individuales de sus hijos.

Es fundamental revisar las emociones que les producen a los padres el hecho de que los hijos se demoren o les cueste tomar decisiones, porque tal vez van a requerir de tiempo y no les será posible pasar directo del colegio a la universidad.

Dar espacio significa respetar los procesos de los hijos y evitar que acarreen mochilas que nos les corresponden.

Fuente: Columna de Viviana Sosman, sicóloga clínica acreditada y conferencista

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Estudiando en Harvard

Estudiando en Harvard

¿Por qué no te vas a estudiar a Harvard? Me preguntó mi papá. Por supuesto, en respuesta abrí los ojos como plato y le respondí “¡Estás loco! ¿Tú crees que me aceptarían?” Pero muy dentro de mí lo tomé como una posibilidad. Y así empezó todo.

Me moví como loca averiguando cómo se podía estudiar inglés en Harvard y cómo es “Harvard”. La ayuda y facilidades de parte de la universidad no son muchas, pero ¡se puede!

Di mi examen de grado en abril y, sí o sí, quería venirme a USA a estudiar inglés. Llegué a Boston sola y los primeros días fueron a full y algo tristones. No tenía nada. Tuve que dormir en saco en el suelo durante 5 días porque los muebles que arrendé no llegaban, además de almorzar y comer parada. Pero llegaron y todo se ordenó.

Imagínense lo increíble que es ir a clases en este lugar. Voy a clases en la mañana, así que cuando terminan me voy a recorrer los innumerables edificios, parques y facultades de Harvard. Tomarse un café o sentarse a leer con esta vista es ¡amazing!

Durante octubre, específicamente durante los días del rescate de los mineros, ser chilena fue ser motivo de admiración y centro de atención, toda la gente que he conocido me pidió que le explicara toda la situación, incluso tuve que realizar una presentación extra en mi clase. Desde ese momento en adelante cuando te preguntan de dónde eres y uno contesta de Chile te dicen “oh! wow!” Mientras que antes te miraban con cara de “¿dónde quedará eso?”

Me vine a estudiar inglés, pero la verdad, he aprendido mil cosas más. Pensé que con esta experiencia iba a conocer de cerca la vida en USA, pero nunca me imaginé que podría conocer tantas otras culturas. Mis compañeros de clases son de España, Japón, Brasil, Turquía, Colombia, Israel y Corea del Sur. Cada uno aporta en las clases aspectos de su propia experiencia, es increíble escuchar a mis compañeros contando sus realidades y yo con la boca abierta del asombro y pensando “no puedo creer que todavía suceda esto en el mundo”.

Ya estoy en la cuenta regresiva de esta experiencia increíble, mi currículum va a quedar muy “producido” cuando le agregue “Estudio de inglés en Harvard University”. Les recomiendo a todas, si tienen la oportunidad de irse a estudiar a otro país, que lo hagan, todo lo que se puede aprender por estudiar es increíble, pero lo más impresionante son las cosas que van a aprender y conocer de la vida diaria.

Trinidad Moreno Bascur

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Sociólogo: los cambios de las mujeres en la elección de sus carreras

Sociólogo: los cambios de las mujeres en la elección de sus carreras

Si hace 20 años las mujeres preferían estudiar una carrera que convalidara su rol de madre como la pedagogía, secretariado, enfermería o psicología, entre otras; hoy las motivaciones y expectativas para esa elección se han tendido a equiparar entre los géneros.

Así lo afirma el experto, Emilio Torres, quien además agrega que actualmente las mujeres consideran el prestigio, las posibilidades de desarrollo social y la libertad entre sus intereses y elecciones. Esto a su vez la ha incorporado en el mundo de las finanzas, economía, medicina, derecho, química, física, sociología -entre otras áreas-.

Otro cambio importante, asegura el sociólogo, es que “la elección de la primera presidenta chilena solo vino a ratificar una trasformación que se venía fraguando desde los años ochenta y que ha significado una mayor presencia del género femenino también en la política”.

Asimismo, el especialista considera que la introducción de la mujer en el mundo laboral es un proceso sano que permite  contar con el talento femenino en una multiplicidad de áreas que le estaban negadas por los rasgos marcadamente tradicionales de la sociedad chilena.

Fuente: Sociólogo de la Universidad Central Emilio Torres

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Todo lo que debes saber sobre el teletrabajo

Todo lo que debes saber sobre el teletrabajo

Evitarse la congestión vehicular, el atochamiento en los medios de transporte y además poder conciliar familia, estudios y trabajo no es un tema menor. Si a esto le agregamos un aumento en las posibilidades para que discapacitados y la tercera edad puedan trabajar sin mayores problemas, la cosa se pone aún mejor.

Y es que a fines del mes de agosto, lo que el Presidente junto con la Ministra del Trabajo firmaron como Proyecto de Ley del Teletrabajo o Trabajo a la Distancia, tiene a más de un trabajador motivado.

Pero qué debemos saber al respecto?

  • Aún no está legislado y el proyecto está todavía en estudio.
  • Es flexible y no requiere de la constante presencia física del trabajador en la empresa.
  • Puede realizarse a tiempo global o parcial y se requiere de algún medio de telecomunicación para el contacto entre el teletrabajador y la empresa.

Sobre la jornada de trabajo:

  • No estará sujeta al máximo de 45 horas semanales, salvo en caso que el empleador exija determinados horarios de conexión.
  • Se asegura un mínimo de 10 horas continuas de descanso, donde se propone que el trabajador tenga a los menos un receso continuo de 24 horas después de 144 horas trabajadas.
  • Se propone que el descanso dominical pueda ser pactado entre las partes, por ejemplo, dos domingos en un mes o un descanso que incluya tanto sábado como domingo.
  • Las jornadas de trabajo son mixtas; medio tiempo desde la casa y medio tiempo en la oficina.

Sobre quiénes y cómo podrán optar a trabajar en el teletrabajo:

  • No hay limitaciones para los trabajadores más que contar con las herramientas tecnológicas básicas que le permitan comunicarse con su empleador (Cobra gran importancia el computador,  fax, teléfono móvil e Internet -correo electrónico, chat, llamadas sobre IP y videoconferencia-).

Sobre los contras:

  • No todo es color de rosas, siempre hay que estar atentos ya que existe el riesgo del deterioro de las condiciones de trabajo si se provoca, por ejemplo, el aislamiento del trabajador; si se eliminan sus posibilidades de hacer carrera; si se le imponen contratos con condiciones menos favorables; o si se le obliga a pasar de la situación de asalariado a la de trabajador por cuenta propia o independiente sin protección social.

Sobre los ejemplos en el exterior,

  • La experiencia en países como Irlanda, Australia y Dinamarca ha demostrado que este tipo de trabajo no afectar las condiciones laborales de los trabajadores y ha tenido buenos resultados.

Fuente: Ministerio del Trabajo
Biblioteca Nacional

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