Las mujeres ya llevan varios años insertándose en el mundo del trabajo y los negocios con mucho éxito. Cada vez más, profesionales y especialistas en el tema, valoran y hacen notar las diferencias y beneficios laborales que ellas aportan a las empresas.
Sin embargo, a la hora de comparar y evaluar su capacidad de liderazgo aún se cree que podrían existir una serie de prejuicios.
Pero un ESTUDIO realizado por Harvard Business Review muestra lo contrario. Según el proyecto que incluye miles de evaluaciones recopiladas los últimos cinco años por el programa de educación para ejecutivos Insead, señala que como grupo, las mujeres se mostraron aventajadas en la mayoría de las dimensiones de liderazgo medidas.
Más sorprendente aún, no solo las observadoras mujeres las evaluaron con mejores calificaciones, sino que también los hombres, los que las favorecieron en siete de las diez dimensiones de liderazgo evaluadas.
Pero NADA ES TAN PERFECTO, ni las creencias sobre posibles prejuicios o desvaloración a la mujer en el trabajo son tan alejadas de la realidad.
Un punto que llamó la atención y en el que el estudió mostró el mayor problema de liderazgo de las mujeres, fue en el tema de generar visiones, es decir, en su capacidad para identificar nuevas oportunidades y tendencias en el entorno y desarrollar una dirección estratégica para su empresa.
Pero, ¿por qué las mujeres destacaron en la mayoría de los componentes esenciales de liderazgo y se mostraron tan desfavorecidas en un punto esencial para alcanzar la cima como “generar visiones”?
Para contestar lo anterior, HBR desarrolló TRES POSIBLES TEORÍAS basándose en las mujeres que participan en sus programas de educación para ejecutivos:
PRIMERO, señala que las mujeres son iguales de visionarias, pero de manera diferente. “Esto sugiere que lo que en realidad podría ser un liderazgo visionario no es percibido como tal porque toma un camino diferente”. Así se explica además que las mujeres tienden a ser más colaborativas y describen su visión como la del grupo más que la suya propia. Entonces, esto puede explicarse como que al involucrar a sus colegas y diferentes participantes en el proceso de crear visión, es posible que las líderes mujeres reciban menos reconocimiento por el resultado.
SEGUNDO, las mujeres a menudo encuentran arriesgado apartarse de los hechos, análisis y detalles concretos. Esto se podría entender porque muchas veces no cuentan con la presunción de competencia que se les concede a sus colegas varones y además cuando los hombres se comunican desde el corazón se interpreta como evidencia de amplitud y, por el contrario, para la mujer es considerado implícitamente como prueba de incapacidad o poca voluntad.
Y TERCERO, muchas dejaron traslucir actitudes negativas hacia el liderazgo visionario debido a que se consideraban con los pies bien puestos en la tierra y habían visto muchas ideas, supuestamente visionarias, irse a pique durante su puesta en práctica. Esto dice relación con que las mujeres no son proclives a la auto promoción y valoran el ser más concretos y sensatas.
Estas tres teorías resaltan POSIBLES RESPUESTAS al por qué las mujeres tienen facilidad para alcanzar puestos medios y ser reconocidas, pero se les dificulta el camino a puestos superiores.
Sin duda, existe una serie de características que se esperan de un líder y dentro de ellas -la que según el estudio estaría faltando y afectando el éxito de las mujeres- es la visión. Así, las mujeres deberían concederle mayor valoración e incorporarla en su formación y aprendizaje, desarrollando acciones visionarias como no solo apoyar a otros actores, sino que motivarlos; detectar oportunidades y amenazas en el entorno, anticipándose a posibles escenarios; establecer la dirección estratégica, fomentando nuevos negocios y definiendo nuevas estrategias; entre otros. Y, finalmente, es importante entender que la visión es algo que se puede adquirir y aprender a comunicar y es la única de las dimensiones de liderazgo medidas que estaría deteniendo a la mujer.
Fuente: Reportaje desarrollado en base al artículo “LAS MUJERES Y LA VISIÓN EN LOS NEGOCIOS”, de la Edición “EL Poder Femenino en los Negocios” de la Revista Harvard Business Review