Si bien no existen estudios de cómo ha afectado negativamente este tipo de proyectos a la inserción laboral femenina, hay algunos estudios internacionales que muestran cómo ha aumentado la cantidad de mujeres trabajando con este tipo de medidas. Es un nuevo paso que no evita la pregunta ¿cómo nos podría afectar a las chilenas?
En nuestro país la participación laboral femenina, es decir, las mujeres que trabajan y las que quieren trabajar, es muy baja. Además si tomamos en cuenta que el nivel de empleabilidad es relativamente bueno, se podría entender que hay muchas que, debido a la incompatibilidad de combinar la maternidad con el trabajo, ni siquiera pueden pensar en ser parte del mundo laboral. Este tema es una de las razones de por qué las medidas que buscan ayudar a desarrollar estos dos roles han afectado positivamente en otros países.
Por otro lado, una de las grandes problemáticas que enfrentaban las empresas frente al embarazo de una trabajadora era la cantidad de licencias presentadas los meses después de terminado su postnatal regular, lo que en muchos casos significaba encontrarles reemplazo constantes y de días o meses “no seguros e intermitentes”, es decir, muchas veces se enfrentaban a tener que ser reemplazadas, por ejemplo, tres días, un mes y medio, etc.; debido a problemas reales o, a veces, falsos de la salud del menor de 2 años. Esto generaba una tensión entre trabajadora y empresa, además de la incertidumbre por parte de esta última.
Además, está el tema de que muchas mujeres vuelven a trabajar “sin volver”, con su cabeza culpándose por la decisión, preocupadas por la salud de sus niños o, simplemente, enfrentándose a un cambio muy brusco, de pasar de estar con su nuevo hijo todo el día a poder estar con este solo un par de horas.
Todo esto pareciera ser un gran punto ganado tanto para las empresas como para las mujeres, ya que un postnatal de seis meses permitiría que ellas vuelvan con las pilas puestas, teniendo a sus hijos ya más grandes y sanos debido al desarrollo de un mayor apego y disminuyendo las licencias médicas. Asimismo, el cambio brusco de vuelta al trabajo, puede ser mitigado con una vuelta más paulatina y flexible, como funciona mucho en países más desarrollados.




