Cuando me fui de intercambio a Argentina, terminando mis años de universidad, me llamó la atención dos cosas: uno, el gran consumo de yerba mate, y el buen estado físico de los argentinos. Por supuesto lo primero que pensé, era que estas dos cosas tenían que estar relacionadas, y dicho y hecho, una vez que comencé a averiguar descubrí eso y más.
En la universidad tenía ramos de investigación libre en donde cada vez que podía, me inclinaba por una investigación sobre esta costumbre y sus efectos físicos.
Lo primero que descubrí era que sí, el consumo de esta yerba ayuda a bajar de peso. Tiene efectos diuréticos, que permite botar líquido, además de facilita la digestión y mejorar el tránsito lento. Si a esto le sumamos que calma la ansiedad, quema grasas y disminuye el apetito, el resultado de su consumo en las dietas resulta muy efectivo.
Asimismo contiene efectos energizantes que aumentan la resistencia a la fatiga física y mental, además de estimular la concentración. Esto se debe a la mateína, que tiene una constitución similar a la de la cafeína, pero no presenta sus efectos nocivos.
Junto a todo lo anterior, se agrega que contiene gran variedad de vitaminas que permiten potenciar el sistema inmunológico y protege ante algunas enfermedades.
Volviendo a mi experiencia con este llamado “oro verde”, debo decir que lo primero que noté era que funcionaba muy bien para ganar energía, sobre todo antes de salir a bailar (cosa que descubrí con otros extranjeros, que tenían la costumbre de tomar mate -al igual que tomar trago-, antes de salir de noche).
Luego, puede notar los efectos para bajar de peso. Yo siempre he sido bastante delgada, pero cuando llegué al país trasandino, no podía evitar comérmelo todo. Pasé a comer el doble, literalmente. Esto significó un gran aumento de mi peso, que logré bajar con esta milagrosa yerba, combinado con el hecho de caminarme todo Buenos Aires.
A la hora de los exámenes finales, con materias que no había siquiera anotado (esta ciudad puede ser muy distractiva), saqué mi cartita bajo la manga y estudiaba largas horas muy concentrada con mi matero al lado, y debo decir que me fue muy bien.
Hace unos días le presenté esta milagrosa yerba a mi marido y él, que me encontraba exagerada y un poco obsesionada con el tema, lo único que quiere ahora es tomar mate. Cuando lo probó, al poco rato me dijo haber sentido como una especie de claridad física y mental, como un cierto despertar del cansancio.
Ahora bien, no todo lo que brilla es oro, por lo que, si bien esta yerba es natural, todo en exceso puede ser dañino y créanme, este ritual puede ser adictivo.
Una de las cosas que sentí me afectaron en el exceso de consumo de yerba mate, fue una sensación de deshidratación, y no se engañen, que aunque estemos consumiendo mucha agua, el efecto diurético es bastante fuerte.
Además tengo entendido que las personas con colon irritable o acidez, les puede afectar negativamente el exceso en el consumo de mate, ya que es muy ácido, fuerte y en algunos casos, puede aumentar los gases.
Así es que, la solución es simplemente tomar mate cuidando de no exagerar.
Cómo tomar mate…
Si bien la mayoría cree que es llegar y tomar mate, la verdad es que este ritual tiene su ciencia y tomarlo de mala manera te llevará a encontrarte con un sabor muy desagradable. Lo principal es entender que el agua que se le agrega al matero no debe estar hervida, sino que solamente caliente, porque si no la yerba se quema, dejando un sabor muy amargo.
La bombilla nunca debe moverse, si no entrarán pequeños pedazos de yerba.
Antes de usar el matero por primera vez, deberás curarlo, es decir dejarlo con mate y agua a 96 grados, entre 1 a 3 días.
Cuando laves el matero, si queda húmedo (la mayoría de los casos), saldrán hongos. Por lo que debes lavarlo con agua hirviendo y procurar que no quede húmedo.
Dónde comprar?
Ayer busqué por todo el Alto las Condes y encontré en el Easy, en una tienda especializada y en el Jumbo, en el primero -donde terminé comprando el mío-, un matero más una bombilla de metal me costó $6.990. En el Jumbo vendían lo mismo, pero por separado y un poco más caro: bombilla metálica a $2.500 aprox. y el matero a $5.990 aprox.
En una tienda especializada con productos para el té, vendían sólo el matero, completamente de madera a unos 5 mil a 6 mil pesos.
En cuanto a la yerba mate, cuesta alrededor de mil 600 pesos y les recomiendo la Taragüi de naranja, al menos es la que yo estoy tomando y no es tan fuerte.